¿Cómo empezó todo?
Los primeros especímenes de la raza, entre 1810 y 1885, fueron Bulldogs que mostraban todas las características del tipo de perro gladiador de los anfiteatros del bull-baiting y que, desde luego, su estado físico fue de los mejores.
Fue durante la segunda mitad del siglo XX cuando los problemas de salud del Bulldog Inglés empezaron a gestarse, primero por la exacerbación de dimensiones y rasgos que se hicieron moda, como por ejemplo la cabeza excesivamente grande, la mandíbula con prognatismo exagerado, la depresión naso-frontal (stop) demasiado pronunciada al grado de encajar la nariz en la cara y las arrugas excesivas en la parte superior de la cabeza, nariz y cuello, así como el acortamiento de miembros anteriores y demasiado agrandamiento de cajas torácicas, características, todas esas, que rompían el balance que debe existir con el resto del cuerpo, según menciona el estándar de excelencia racial; segundo, por las excesivas prácticas de “inbreeding” (crianza endogámica o reproducción entre ejemplares emparentados en primera línea) que provocaron aislamiento genético y, consecuentemente, el surgimiento de enfermedades y a la pérdida de habilidades, como por ejemplo la incapacidad de procreación natural entre otras muchas.
Lo sorprendente fue que al mismo tiempo que la salud del Bulldog emprendía su carrera descendente en un tobogán, su popularidad entraba en un elevador. En los inicios del Siglo XXI estas dos carreras, una descendente y otra ascendente, por extraño que parezca, llevaron al Bulldog al mismo punto: la decadencia de su salud. Las exacerbaciones físicas y la endogamia en la crianza, al mismo tiempo que elevaron su demanda, provocaron que creciera el número de criadores, muchos de éstos sin conocimientos ni ética y con el fin principal de sacar el mayor provecho económico, cuyas prácticas de crianza provocaron aun más deterioro en la decadente salud del Bulldog.
Todo criador de Bulldog que tenga suficientes años criando esta raza y que hable con sinceridad, podrá contar sucesos sorprendentes relacionados con las incapacidades del Bulldog y de muertes repentinas de éstos que atañen a sus problemas de salud.
¿Cómo fue descubierto el problema de salud del Bulldog?
Por muchos siglos el interés científico por el perro permaneció en niveles inferiores hasta mediados del siglo pasado en que los científicos encontraron razones para estudiarlo. Después de que varios estudios científicos pusieron de manifiesto el potencial del perro como modelo sin rival para el estudio de enfermedades que aquejan al hombre, en junio de 2003 el Instituto Nacional para la Investigación del Genoma Humano (The National Human Genome Research Institute -NHGRI) financió el proyecto para secuenciar el genoma completo del perro mediante el modelo de una perra bóxer de nombre Tasha. Este proyecto concluyó en 2004 con la secuencia completa del genoma canino. Esta nueva herramienta empezó a ser utilizada por la comunidad científica y a la fecha hay un gran despliegue de investigación científica alrededor del perro con base en el genoma canino.
Lo que se ha comprobado hasta ahora es que “muchas razas caninas modernas derivaron de un pequeño número de perros fundadores que mejor representaron los rasgos físicos o de comportamiento que los criadores deseaban que estuvieran presentes en la progenie (Giger U. at el). Gary F. Mason hizo un comentario que es clave en torno a lo que ha venido sucediendo: “Muchas enfermedades en el perro doméstico son de origen genético. La lista es muy larga...Si enfermedades genéticas están asociadas con características de conformación en un sentido inseparable, los estándares raciales deberían ser modificados a fin de eliminar el incentivo de reproducir tales características una vez que la asociación subyacente ha sido identificada" (Eliminating Genetic Deseases in Dogs, Gary F. Mason).
Los primeros estudios científicos fueron una voz de alarma para el Kennel Club Uk y sus clubes filiales que, aunque en forma incipiente, iniciaron labores para ponderar la salud de las razas caninas.
Esa voz de alarma no sólo advirtió a organizaciones caninas, también provocó reacciones en organizaciones gubernamentales, de protección animal y medios de comunicación.
Tras la publicación de diversos estudios genéticos que revelaron enfermedades y defectos de los perros de razas puras, medios de comunicación de renombre mundial iniciaron una campaña crítica de los perros de pedigrí presentando casos extremos de enfermedades de distintas razas, entre las que fue incluido el Bulldog.
¿Dónde Explotó la Bomba?
En Inglaterra, el mismo país que dio origen a esta raza, fue donde explotó la bomba.
En agosto de 2008 la BBC de Londres publicó el explosivo documental “Pedigree Dogs Exposed” (PDE), dirigido por Jemima Harrison, que presentó ante los ojos del mundo la situación alarmante en la salud de algunas razas de pedigrí (entre éstas la raza Bulldog) y puso en tela de juicio los actuales métodos de crianza y los criterios de evaluación que aplican los jueces de perros en eventos de conformación y belleza.
La campaña que emprendió la BBC tuvo tal impacto que organizaciones gubernamentales, científicas, protectoras de animales, fabricantes de alimento canino y científicos independientes se unieron a esta campaña en contra del Kennel Club UK. Varios fueron los documentos que resultaron de los estudios que tales organizaciones, en conjunto o individualmente, emitieron en torno a la enfermedad de las razas de pedigrí y sus posibles medidas de control.
En un principio hubo reacción defensiva por parte del Kennel Club y de sus clubes filiales, sin embargo, tomando como base los trabajos que habían emprendido años antes en torno a la identificación, prevención y control de enfermedades caninas, redoblaron esfuerzos y acciones para revisar sus programas de salud y sus estándares raciales. Finalmente, tras meses de discusión, el Kennel Club anunció la modificación de un número considerable de estándares raciales, siendo el del Bulldog uno de los más modificados con más de 50 enmiendas. Además, estableció nuevas medidas de control y nuevos programas para fomentar la salud de los perros, así como, en el año 2012, incluyó revisiones veterinarias en las exposiciones de Crufts, su evento principal.
Hasta ese momento, muchos criadores de Bulldog permanecían contrarios a los hechos no aceptando las modificaciones al estándar racial ni las medidas de control establecidas por el Kennel Club UK.
Entonces, ¡explotó la bomba!
El pasado 8 de marzo de este año 2012, en la exposición canina más importante a nivel mundial, Crufts, la hembra Bulldog que resultó ganadora de la raza fue sometida a revisión veterinaria y, conforme a lo anunciado por los directivos del Kennel Club Uk, debido a sus problemas de salud fue descalificada.
¿La descalificación del Bulldog en Crufts 2012 fue un acto político?
Las revisiones veterinarias en Crufts
Está bien documentado que la Convención Europea para la Protección de Animales de Compañía (Convention for the Protection of Pet Animals) en 1995 dio a conocer 30 razas caninas con deterioro de salud provocado por sus condiciones físicas y agregó: "esto puede provocar acciones para prevenir su crianza futura". El Kennel Club UK asumió su responsabilidad y clasificó a 14 de sus razas caninas dentro de esta categoría (Basset Hound, Bloodhound, Bulldog, Chow Chow, Clumber Spaniel, Dogo de Burdeos, Pastor Alemán, Mastín Inglés, Mastín Neapolitano, Pekinés, Shar Pei, San Bernardo, Bulldog Francés y Pug) y, posteriormente, incluyó al Crestado Chino, denominándolas "Razas de Alto Perfil".
Lo que no debe perderse de vista es la fuente, el carácter y alcance de tales acciones, no restringidas a Inglaterra sino a toda Europa.
Tras años de discusión con los clubes representantes de las razas de alto perfil, el Kennel Club determinó modificar los estándares raciales de éstas dando principal importancia a la salud y capacidades del perro. Además estableció programas de mejoramiento de crianza y medidas de control entre las que incluyó revisiones veterinarias.
Las revisiones veterinarias dentro de Crufts no fueron medidas improvisadas, fueron desarrolladas, documentadas y reglamentadas durante el lapso de dos años y anunciadas con un año de antelación a su puesta en marcha. Son realizadas por veterinarios independientes y cubren cuatro áreas principales: enfermedades oculares visibles, cojera, desordenes dermatológicos e insuficiencia respiratoria. Cada punto fue establecido, detallado y documentado tanto en su descripción como en su proceso con la intervención de la Asociación Británica de Veterinaria (British Veterinary Association).
Los veterinarios que aplicaron las revisiones veterinarias en Crufts 2012 no fueron seleccionados al azar, primero fueron seleccionados por su integridad y capacidades profesionales y después participaron en, al menos, 3 seminarios de preparación para su tarea en el evento. Es importante hacer mención que el Kennel Club Uk, a fin de mostrar plena transparencia, solicitó a la Asociación Británica de Veterinaria la nominación de veterinarios para la aplicación de revisiones en Crufts 2012. Esta Asociación notificó sentirse incapaz de asumir ese papel prefiriendo publicar su posición en el Registro Veterinario, es decir, revisando y, en su caso, avalando las decisiones resultantes de las pruebas veterinarias en el evento.
Lo que es necesario remarcar es que las revisiones veterinarias no son hechas mediante el uso de instrumentos especializados de diagnóstico sino en base a signos de malestar físico causado por la conformación del perro. Y, muy importante, sus resultados son inapelables.
La Causa de la Descalificación del Bulldog
¿Qué dijo el Bulldog Breed Council?
El 12 de marzo de este año, el Concilio de la Raza Bulldog de Inglaterra (Bulldog Breed Council) publicó lo siguiente: "la multi-ganadora Bulldog en cuestión, tiene una antigua lesión en el ojo que no es visible a simple vista... fue una lesión accidental que se produjo cuando era cachorra y que no repercutió en enfermedad".
Allí está la controversia. Era conocido ya, por lo informado por el Kennel Club y por la propietaria, que Jenny fue descalificada por problemas oculares, no obstante, ninguna de esas dos fuentes comentó la causa que el Bulldog Breed Council mencionó ¿Cuál es la fuente de esa información? ¿El Kennel Club? ¿El propietario? ¿El informe del veterinario? Lamentablemente no fue especificado ni tampoco presenta pruebas del asunto.
El Bulldog Breed Council es una organización seria, responsable y, podemos decir, un ícono de la raza Bulldog que merece el mayor respeto de todos los que criamos esta raza, sin embargo, en este tipo de casos conviene que al emitir información especifique la fuente y presente las pruebas que existan, de otra manera se expone a perder credibilidad.
Para toda persona que busca ser objetiva en este asunto, el comentario del Bulldog Breed Council no resulta útil mientras no haga referencia a la fuente de dónde provino esa información y muestre las pruebas del caso.
Resumiendo este Asunto de la Descalificación en Crufts 2012
1. El Kennel Club estableció con antelación las reglas y procedimientos de los chequeos veterinarios en Crufts y emitió dos documentos al respecto, uno dirigido a exhibidores de perros y otro a veterinarios.
2. La selección de los veterinarios para realizar los chequeos se hizo con tiempo, capacitación y trasparencia suficiente.
3. Denise Lees, dueña de la Bulldog descalificada, no ha emprendido hasta ahora ninguna acción en contraposición al resultado del chequeo veterinario, por el contrario, con una actitud digna de admiración enfrentó el problema con mucha entereza, respeto y aceptó tácita y públicamente la lesión ocular de su hembra (razón por la que fue descalificada) y las decisiones del Kennel Club. Primero lo hizo en Facebook y posteriormente en entrevista que le hicieron y publicaron medios de comunicación con motivo del evento Concurso de Campeones.
4. No existen pruebas de lo que al respecto informó como causa el Bulldog Breed Council ni tampoco dio a conocer la fuente de su información.
En ese sentido, ha desplegado un abanico de acciones que incluyen proyectos científicos de gran importancia; establecimiento de infraestructura legal, veterinaria y cultural no restringida a una sola región sino, en los casos esenciales, a todo el Continente, así como programas de salud animal con énfasis en las razas de pedigrí.
En Europa, en el sentido de control de la salud y bienestar animal, es notorio un liderazgo bien establecido y una pirámide de autoridad y control donde las entidades gubernamentales están en la cúspide y los Clubes de raza están en la base de esa pirámide. El Kennel Club, La FCI y otras entidades de control canino, situadas en la parte media de la pirámide, ejercen un vínculo importante entre la infraestructura política y legal con los Clubes y exhibidores de perros.
Los estudios científicos sobre las enfermedades de los perros se cuentan ya por cientos y siguen en aumento. Todos concuerdan en varios puntos que se han convertido en esenciales, como es el caso de evitar consanguinidad extrema y los métodos de crianza tradicionales.
Europa entendió muy bien el problema revelado por esos estudios y en base a las premisas de sus verdades ha venido trabajando tomando el liderazgo mundial en el rubro de la salud y bienestar de los animales.
Todos de los Clubes caninos, especialistas en una raza, en Inglaterra y otros países europeos, no obstante sus eventuales destellos de inconformidad y rebeldía e algunos de estos, desde hace años están trabajando en la dirección que ha establecido el Kennel Club y a la fecha han logrado avances importantes.
La FCI (Federación Cinológica Internacional) ha respaldado las acciones emprendidas para el control de las enfermedades caninas y, desde el año 2010, empezó a modificar sus estándares para varias razas caninas. Es de entenderse que los países afiliados a esta Federación, aunque con las limitaciones que impone la cultura e idiosincrasia de cada país, se verán influenciados con medidas de control que conduzcan al bienestar y mejor calidad de vida de los perros, entre éstos el Bulldog.
FIN DE ESTE TEMA
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